martes, 8 de noviembre de 2011

El opio del pueblo

     Karl Marx dijo que la religión era el opio del pueblo. Poco se imaginaba que,  un siglo más tarde, el opio del pueblo se vendería en recipiente de cristal.

     Yves, ahora, nos parece una marca clásica, de esas de fondo de armario que llevan señoras bien vestidas. Nada más lejos de la realidad. Yves siempre ha sido un provocador, un adelantado a su tiempo, un revolucionario.



     El 1977 creó Opium, un perfume icónico, existen muy pocos que lleven más de 30 años en el mercado en este nivel.

     Aunque para todo el mundo era el nombre de una droga, él asoció el nombre a su último perfume, inspirado en el exotismo y misterio orientales. Todo lujuria y misterio. Fue tal el escandalo que en EEUU se tuvo que comercializar un año después que en Europa, donde había sido un éxito. No hay que olvidar que por aquella época Yves había vendido muchas de sus acciones a Charles of de Ritz, que a su vez pertenecía a su vez a una corporación empresarial  farmaceutica conservadora. Lo dicho, una revolución.



    
     Es una inmensa suerte que el perfume haya llegado a nuestros días. No solo a nivel olfativo, sino también a nivel publicitario.

     La historia de sus anuncios es prácticamente la historia de la moda y, a su vez, de la sociedad de las tres últimas décadas.

     Realmente todos guardan la misma esencia, porque quieren transmitir lo mismo: escenario oscuro, casi siempre sentadas o tumbadas sobre sedas o terciopelo, mujeres enigmáticas, descansando tras una noche de sofisticada embriaguez.

     Aunque, como decía, transmiten lo mismo hay una gran diferencia:

      Los anuncios comienzan con las societes que en los 70 frecuentaban Studio 54, con una bella  Jerry Hall, justo un año después de que la modelo conociese a Jagger. Continúan con la época de las super modelos con Linda Evangelista como imagen del perfume, y el fin de su reinado con una Moss con la boca entreabierta. Después vendrían las modelos más anónimas con el anuncio de Sophie Dall desnuda, flotando en vertical (ojo que la imagen no es en horizontal), este último es el mejor hasta ahora de la marca y posiblemente de la historia de la perfumería.

    La historia de los anuncio continua hasta llegar......(a ver si lo adivináis)....... a las actrices. La ultima imagen es Emily Blunt.

     Vaya, la historia os suena, es la historia de la sociedad, la historia de la moda.

     Lo que no entiendo de esta historia es lo siguiente: si las actrices son modelos, y las modelos son bloggers, ¿las bloggers somos actrices?. ¡Me pido a Clint Eastwood como director!
 

6 comentarios:

Arthur Gil dijo...

Ese perfume es el que usa mi madre. Y me encanta. Tiene una fuerte personalidad que te atrapa. Es una delicia olfativa. Lo que no me gusta mucho es Emily Blunt como imagen. Es que... no me dice absolutamente nada. Tu crónica sobre la evolución de la moda a través de Opium es absolutamente maravillosa. Has transmitido fenomenal el cambio modelo-actriz que estamos viviendo hoy día. Es una pena que ahora para vender haya que recurrir a una cara conocida... Sin ninguna duda, me quedo con los 90, donde todo era gobernado por las TOP.

yolanda dijo...

A mí también me encanta ese perfume. Uno asocia un perfume con una imagen tratando de sentir más sensaciones que las meramente olfativas. Los anuncios son representativos de lo que se espera conseguir, envolverte en pasión, a veces ternura y sobre todo sensualidad. Me ha encantado el post.

Marta dijo...

A mí no me convence, más que nada porque no me van este tipo de olores, fuertes y provocativos, soy más de fragancias suaves.

Sin embargo, estoy contigo en que la historia de perfumes como este -y de sus campañas publicitarias- forma parte de la historia de la moda.

Respecto a tu última conclusión, yo me pido a los hermanos Cohen ;-)

Miss Gwilt dijo...

¿Cómo puede alguien considerar a Yves para señoronas??

El anuncio con Dahl generó hasta leyendas urbanas.

Maika Perez dijo...

Gracias Arthur, yo también me quedo con las top, echamos tanto de menos la época.

Yolanda, tienes razón te hacen sentir sensaciones no tan solo olfativas.

Marta, lucharemos por el Oscar, que sepas que me pido un José Castro.

Miss Gwilt,peliroja querida, lo consideran los mismo que corren tras el it-bag del momento. Me encantan las leyendas urbanas.

Cool Life dijo...

Aunque sus perfumes no son de mis fav.
Sus campañas siempre han sido de lo mejor!!!
YSL fué y será un revolucionario.

Besos :)