lunes, 21 de noviembre de 2011

Vuelta a los orígenes

     Tenemos un grave problema. Los hombres, cuando deben ir con traje tienen dos opciones: ó se visten con un low-cost ó se compran uno de marca. Las sastrerías han quedado relegadas a personas mayores, nadie piensa nunca en hacerse un traje a medida.

      El problema no es tanto de precio como de gusto. En muchas ocasiones, los trajes de marca son más caros que los hechos a medida. Tampoco es cuestión de clasicismo, los sastres no son clásicos, sino que los que se acercan a las sastrerías son personas, como decía antes, de una cierta edad.

     Los italianos nos dan siempre una clase magistral, pasear por Milán es una lección de estilo. Supongo que los italianos no serán más ricos, ni más modernos que nosotros, pero tienen un gusto por el traje que aquí desconocemos.

      Tenemos sastres brillantes: Jaime Gallo, sastre rea-menet excepcional, Jose Mº Reillo, la lista es intermibable. Entre los contemporaneos no os olvideis de Lander Urquijo.

     Este último, además de las prendas a medida, dispone de una colección propia preparada para los clientes, una buena forma de acercarse al mundillo. Sus chaquetas, que ilustran este post, son impresionantes.  Los tejidos son de gran calidad, esto se nota en la caída, en el moviendo y en el tacto. Todas las capas y entretelas están cosidas, nunca termoselladas, por lo que todos los materiales son naturales.



     Para este otoño-invierno en Lander Urquijo predominan las chaquetas rectas de dos botones, aunque las  disponen también de tres botones y apuestan por la vuelta de la cruzada pero un poco más corta, más contemporanea.  En los tejidos han utilizado paños basados en el cuadro ventana y el cuadro tartan, en materiales “naturales” como el tweed, la franela ó el punto de lana.



    Para conseguir chaquetas más cómodas y acopladas al cuerpo, las chaquetas de punto de lana no llevan ningún forro, ni prácticamente hombrera. Es la llamada chaqueta desestructurada, que se puede usar perfectamente con una corbata puesto que tiene el mismo corte que una chaqueta de traje, pero que aporta un aspecto al cuerpo mucho más dinámico y entallado. Es una prenda que se puede usar tanto para trabajar como para el fin de semana.


     Para que veáis el nivel de detalle de la marca, esta temporada utilizan botones de madera quemada, que aportan un toque especial a cada una de las chaquetas que los llevan.
    Realmente os aconsejo que echéis un vistazo porque las chaquetas no tienen desperdicio, y ellos son encantadores.


Fotografia: Cesar Prados

4 comentarios:

Aretha dijo...

Me gustan de sobremanera los hombres que mezclan el estilo clásico con una chaqueta deportiva o algo casual bajo el blazer. Excelente!

Nan de Bil dijo...

Es verdad que hemos perdido, mayoritariamente, la tradición del hecho a medida y es que yo creo que precisa de un cierto conocimiento, de saber apreciar el buen hacer y de criterio, el comprar en grandes cadenas ha mermado todos estos requisitos.

Maika Perez dijo...

Aretha, los hombres deberían darle la importancia que se merece a la ropa.
Nan de bil, no hay defecto que no te arregle un traje a medida.
Gracias a los dos.

Nuevo Clasicismo dijo...

Siempre he sabido que si yo me hubiera dedicado a la moda hubiera sido como sastre.