jueves, 15 de diciembre de 2011

Estilismos en reuniones de empresa

     Aunque no lo parezca hay  algo peor que las cenas de Navidad de las empresas: las reuniones de cierre de año.

     Resulta curioso como cada vez que alguien nos da consejos sobre como vestir en reuniones de trabajo acabemos con camisas blancas y trajes negros.

     Un error vestir de negro, tu imagen en estos tiempos no puede recordar el pesimismo, tu lenguaje corporal debe decir: “de esta os saco yo sola”. Fijaros en los políticos: grises y azules, nunca negros. De hecho, es mejor llevar colores vivos para las reuniones, entre tanto traje gris destacas y lo que quieres es que te den voz ¿no?.

     Intentar, en la medida de lo posible, evitar las chaquetas (impensable en hombres pero posible en mujeres). La calefacción suele estar alta y en un despacho cerrado la gente empieza a sudar como pollos. Empezar a quitarte y ponerte la chaqueta proyecta una imagen de estar distraido.

     Error garrafal que aconsejen camisas blancas, jamás te puedes sentar para hablar de “tu a tu” con una camisa que mínimamente se transparente, el trabajo que debes hacer para que la vista pase de tus tetas a tus ojos es batalla perdida.


    En el prólogo a la reunión podrás comprobar que la fauna empresarial sigue con el mismo estilismos que siempre:

-         Jefe: Dícese de la persona que lleva traje a medida y camisas y corbatas horrorosamente combinadas, nada llamativo.
-         Comercial exitoso y personal directivo: Traje Cortefiel y corbata de marca, generalmente Gucci o Loewe. Zapatos con cordones.
-         Mandos intermedios: Totalmente low-cost y con mocasines. Las mujeres igual pero con tacón medio.
-         Trabajadores en general: Trajes de la talla incorrecta, solo sacan el traje para las reuniones y bodas de primas.
-        Administración: Gafas de marca y pendientes de ositos.
-         Blogger sus ratos libres, encuadrado en un grupo sin determinar (hagan sus apuestas):  Analiza lo que le rodea con tal que que no se da cuenta que se le ha abierto la camisa de su traje español de colores y se le ven las tetas.

Todos estos consejos solo son aplicables para antes de la reunión, porque una vez terminada y con la preocupación reflejada en la frente,  lo único realmente importante es que se vuelvan a ver todos el año siguiente. Algo realmente preocupante porque no he visto a nadie dar consejos sobre como ir vestida para sellar la cartilla de desempleo. En esta blogsfera nuestra, pequeño mundo virtual, todo es felicidad.


Fotos: Ana Locking p/v 2012, lo mejor de lo mejor, para trabajar y para lo que querais.

4 comentarios:

Nuevo Clasicismo dijo...

Vestirse para ir a sellar el paro da para todo un tratado filosófico, creeme. vestirse para ir al paro es realmente interesante por la evolución que entraña. la primera vez que uno pisa el INEM va vestido como quien se presenta a una entrevista de trabajo. Es la inocencia de quien piensa que realmente vas a eso. La segunda vez eres menos ingenuo, pero aun así te arreglas bastante. No tienes la corrección y sobriedad de la primera vez. eres más ostentoso. ahora que sabes que no te van a dar allí trabajo, quieres marcar la diferencia entre tú y todos los demás que están allí. porque tú eres distinto, tú no mereces estar entre ellos como uno más y pronto te darán la razón. pero esa razón no siempre llega. así que la tercera vez ya vas algo más relajado. aún te afeitas antes de ir y te atusas bien el flequillo, pero ya buscas unos vaqueros más cómodos y una camiseta chula, pero todo muy casual. En plan "Qué mono va este chico siempre". esa estética es la que adoptas las dos o tres siguientes veces que vas a la oficina. pero la que hace cuatro... ah! la cuarta... para ese momento ya has asumido que realmente sí eres uno más, que no hay gran diferencia entre tú y el resto de parados allí reunidos y empiezas a entender el por qué de su derrotismo estético... si llegas a ese momento está casi todo perdido, aunque la solución está ya prevista llegados a ese punto: por suerte ha pasado ya seis meses y están las rebajas en marcha y, reconoscámoslo... ese escaparate de zara al 50% casi tan antidepresivo como encontrar trabajo.

Arantza Saez de Lafuente dijo...

Lo de pensar el "outfit" para ir a sellar la tarjeta de demanda de empleo (amplia experiencia), tiene su cosa...
Estoy totalmente de acuerdo con "Nuevo Clasicismo", y no me imagino a la típica "egoblogger" con su bolso de supermarca y vestida de "punta en blanco" a fichar en el Inem. Pero, también creo que hay mucha gente como yo, que le ha tocado de todo... y no te queda otra que adaptarte a las circunstancias. Y al final, para ir a sellar la tarjeta del Inem, vas cómoda, siempre mona (antes muerta que sencilla, jejeje), pero práctica. Cómo Asesora de Imagen Personal (en paro) creo que hay un "nicho" de mercado con lo que cuentas de las comidas de empresa... jajajaja. Habrá que pensarlo... Buen post! Un fuerte abrazo
Fdo: Emprendedora por naturaleza y necesidad
http://saezdelafuente.blogspot.com

Popfilaxis dijo...

Yo recomendé a mi pareja ir vestido de azul, que es uno de mis colores preferidos.

Suerte que tengo una pareja que víste perfectamente y que no me suele hacer demasiado caso.

Besitos Maika

Maika Perez dijo...

Nuevo clasicismo, siempre tan sagaz.

Arantza, la frase "emprendedora por naturaleza y necesidad" es de lo mejor que he escuchado ultimamente.

Popfilaxis, no tienes una pareja, tienes un tesoro.